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En este tipo de trasplante, se extraen u obtienen sus propias células madre de su sangre antes de que usted reciba el tratamiento de cáncer que las destruye. Las células madre son extraídas o recolectadas, ya sea de su médula ósea o de su sangre y luego son congeladas. (Puede aprender más sobre este procedimiento en ¿Cómo es donar células madre?). Después que usted ha recibido altas dosis de quimioterapia y/o radioterapia, las células madre serán descongeladas y se le volverán a suministrar.

Una ventaja del autotrasplante de células madre es que se le suministran sus propias células. No tiene que preocuparse de que las nuevas células madre (llamadas células injertadas o el "injerto") ataquen su cuerpo (enfermedad de injerto contra huésped) o por contraer una nueva infección de otra persona. Sin embargo, aún puede haber un rechazo del injerto, lo que significa que las células no se introducen en la médula ósea ni producen células sanguíneas como deberían hacerlo. Asimismo, los trasplantes autólogos no pueden producir el efecto "injerto contra cáncer".

Este tipo de trasplante se usa principalmente para tratar ciertos tipos de leucemia, linfomas y mieloma múltiple. A veces se emplea para tratar otros cánceres como: el cáncer testicular, el neuroblastoma y ciertos cánceres en niños. Los médicos están buscando la manera de determinar cómo utilizar los autotrasplantes para tratar también otras enfermedades como: esclerosis sistémica, esclerosis múltiple (MS), enfermedad de Crohn y lupus eritematoso sistémico (lupus).

Cómo deshacerse de las células cancerosas que se encuentran en las células madre conservadas para trasplantes autólogos (autotrasplantes)

Una posible desventaja de los autotrasplantes es que células cancerosas pueden ser recolectadas junto con las células madre que luego son retornadas a su cuerpo. Otra desventaja es que su sistema inmunitario permanece igual a como lo era antes de su trasplante. Esto significa que las células cancerosas pudieron escapar el ataque de su sistema inmunitario y es posible que puedan volver a hacerlo una vez más.

Para ayudar a prevenir esto, algunos centros tratan las células madre antes de que sean retornadas al paciente para tratar de eliminar cualquier célula cancerosa restante. Este procedimiento se conoce como “purgado”. No está claro si esto es realmente útil, puesto que aún no se ha probado que reduzca el riesgo de que el cáncer regrese (recurrencia). Una posible desventaja del proceso de purgado es que se pueden perder algunas células madre normales. Esto puede hacer que a su cuerpo le tome más tiempo empezar a producir células sanguíneas normales, usted podría tener niveles de glóbulos blancos o de plaquetas muy bajos y peligrosos durante un tiempo prolongado. Esto podría aumentar el riesgo de infecciones o hemorragias.

Otro tratamiento para ayudar a eliminar las células cancerosas que podrían encontrarse en las células madre que se retornan consiste en administrar medicamentos contra el cáncer después del trasplante. Las células madre no son tratadas. Después del trasplante, el paciente recibe un medicamento anticancerígeno para eliminar las células cancerosas que pudieran quedar en el cuerpo. Este procedimiento se conoce como purgado in vivo. Por ejemplo, el rituximab (Rituxan®), un medicamento de anticuerpos monoclonales, puede usarse en este sentido en determinados linfomas y leucemias; la lenalidomida (Revlimid®) puede usarse para el mieloma múltiple. Actualmente se están llevando a cabo investigaciones sobre la necesidad de eliminar las células cancerosas de los trasplantes o de los pacientes de trasplantes y la mejor manera de hacerlo.

Trasplantes en tándem (autotrasplante doble)

Llevar a cabo dos autotrasplantes (autólogos) de forma consecutiva se conoce como trasplantes en tándem autotrasplante doble. En este tipo de trasplantes, el paciente recibe dos sesiones de quimioterapia de dosis elevada, cada una seguida por un trasplante de sus propias células madre. Todas las células madre requeridas son recolectadas antes de realizar la primera sesión de quimioterapia de dosis elevada y se usa la mitad de todas las células recolectadas en cada uno de los dos trasplantes. Normalmente, se administran dos sesiones de quimioterapia en un plazo de 6 meses. La segunda se administra después que el paciente se recupera de la primera sesión.

Los trasplantes en tándem generalmente se usan para tratar mieloma múltiple y cáncer testicular avanzado. Sin embargo, los médicos no siempre coinciden en cuanto si estos son realmente mejores que un solo trasplante para ciertos tipos de cáncer. Debido a que esto involucra dos trasplantes, el riesgo de resultados graves es mayor que cuando se realiza un solo trasplante. Los trasplantes en tándem continúan bajo estudio para descubrir cuándo es mejor usarlos.

A menudo un autotrasplante seguido de un trasplante alogénico también podría llamarse trasplante en tándem. (lea “Minitrasplantes” más adelante).