Pasé la mitad del 2015 sintiéndome mal, pero no fue hasta inicios del 2016 que decidí irme a revisar. Me descubrieron un Linfoma No Hodgkin (LNH) ya esparcido por varios lugares (cuello, mediastino, estómago, ovario) por lo que el tratamiento, RCHOP, tuvo que ser inmediato y muy fuerte. En medio del tratamiento me sometí a una cirugía y en noviembre ya estaba empezando radioterapia.

En enero 2017 pensé que ya había terminado mi experiencia, pero en sólo 3 meses tuve una recaída y tuve que iniciar tratamiento nuevamente. Esta vez el tratamiento, ESHAP, fue más agresivo y tuve que estar internada 2-3 semanas cada mes. Fue durante este tratamiento que me informaron iban a hacerme un trasplante de médula autólogo. Dicho trasplante se atrasó porque no pude recolectar la cantidad de células necesarias hasta la tercera recolección, pero para diciembre 2017 ya estaba internada y lista para el procedimiento.

El trasplante fue complicado y los días que le siguieron aún más; la verdad es que es un proceso doloroso y angustiante que parece interminable. Dichosamente, todas las personas que conforman el equipo de TMO, las enfermeras y enfermeros y personal de limpieza, estaban ahí para acompañar, tranquilizar y ayudar. ¡Sin estas personas el proceso hubiera sido imposible y estaré por siempre agradecida hacia y por ellas!

Después de casi 2 meses de estar internada (mi cuerpo rechazó el trasplante en un principio y mis leucocitos no querían subir), finalmente pude irme a mi casa. Fueron semanas de estar encerrada en mi cuarto, adolorida y agotada, pero viendo avances poco a poco que me hacían sentir encaminada hacia una vida más “normal.”

Y así han sido los últimos 2 años y medio. Mis leucocitos siguen cansados y tratando de acostumbrarse a la rutina de una vida laboral fuerte (siempre desde la casa). Aunque ha sido un proceso largo, mi organismo ha ido repuntando lento, pero seguro, y estoy segura de que se irá balanceando en el momento adecuado, a su ritmo.

A quienes están a punto de pasar por su trasplante: ¡ustedes pueden! Aunque sientan que ya no pueden más, que su cuerpo no da más, su fuerza y coraje van a salir a relucir siempre. Ya han superado una cantidad infinita de obstáculos, este es uno más. ¡Su fortaleza es infinita! A quienes están a punto de presenciar el proceso de una persona amada: fuerza y paciencia. Es una situación difícil para ustedes también y van a sentir impotencia, pero su amor y apoyo van a ser siempre apreciados y bienvenidos. ¡Su compañía es esencial!


 

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